martes 14 de julio de 2009

Padre:

El arma nueva del hogar;
La cuchillera
con más de mil tipos
de muerte inducida:
Filosos tradicionales,
para las venas espías
que buscan el grito
y la hueste,
deslizarse como raíces,
y como tales aparentar
ser del árbol más frondoso.

Los clásicos también existen
y se encuentran en el centro.
Me imagino que su uso
no varía mucho;
el gato que amenaza
con ser hombre,
el hombre que amenaza
con subir la pandereta,
entrometerse sigiloso
en la cama,
por la boca apoderarse
de las vértebras
e inducir la muerte
con un espasmo inesperado.

El mango de los contemporáneos
es de real interés por su comodidad;
entrega el tiempo necesario
para el arrepentimiento.
Tienen apariencia modesta,
pero cuando intentas rozarlos
con alguna víscera,
se descubre su verdadera identidad:
moles petrificadas,
genocidas arterias
en busca del pensamiento vacilante.



Los complementarios;
serruchos minúsculos
en busca de aniquilar
los últimos huesos
que no han terminado
de calarse.

Padre;
No traigas este tipo de armas al hogar.

miércoles 22 de abril de 2009

Otra

Cuando salgo afuera
estando adentro
y me miro de bien lejos
me dan ganas
de verte morir
en agonía.
Dar vuelta y seguir el paso.

martes 24 de febrero de 2009

Un ejemplo

Para ratificar
me podría acordar
de ti,
y de tus
gánsteres.

Que uno a uno
se morían
por el mal manejo
de información
y la poca conciencia
del empeño de la realidad
por esquivar la felicidad
circundante.

viernes 29 de agosto de 2008

A una niña bailando en el viento




Nadie te ha dicho que controles un poco
Esos tiernos ojos atrevidos?
Ni te advirtieron lo desesperante
Que es arder como las polillas?
Yo podría advertirte; pero eres joven
Y hablamos distintos idiomas.

Tomarás lo que te ofrezcan, sí,
Creyendo que todo el mundo es amigo.
Sufrirás, como sufrió tu madre
Llegarás al final tan destrozada
Pero eres joven; al medio de la vida
Hablo ya un idioma bárbaro.

W. B. YEATS
La habitación
del deseo implicito
busca hombre sediento
de dientes hermosos.
Un doctorado
en el uso de su lengua
y pelo cortado como milico
Para una buena disciplina
en el ejercicio diario
de la guerra infinita.

martes 26 de agosto de 2008

Los cigarrilos
tienen olor al despertador
de las cuatro de la mañana.
Al atardecer cuando huele podrido
arriba del techo
en que dormías
con tus ojos entre las manos
y abultadas de tanto intento
de sopesar el aire que respiras.
Es curioso, mas sigue oliendo a podrido
y la podredumbre me atraviesa las narices
sin saber quién emana olores
de desvarío.
Dejo de hacer
todo lo que hasta ahora
he ideado como solucionario
de una tabla de ajedrez;
mirar un poco la lluvia
en el mar y fumar su respirar.
Me explicaron que la vista
se me había descarriado
y por eso no podía
ver al vecino del frente
que guardaba su podredumbre en un frasco capital
que alimentaba todas las noches
hasta hacerse un aliento suicida
que dejaría atónitos a los televidentes
de tan buena obra dramática,
en el espejo, tan frente
al podrido aliento
de las palabras.

lunes 11 de agosto de 2008



Te regalé
el mejor de los poemas;
la lluvia.

Salí fuera de mi casa
y de pronto
un mono-arbusto
vidente de barcos extraviados
me anunció
con movimientos alarmantes
que se acercaban al galeón
un centenar
de figuras abstractas.

La tripulación
que hasta ese entonces
Éramos él y yo
desguardamos las rejas
para que atacaran libre
nuestro lecho
tan falto de gracia.

Ahora sí viene
la sublevación
de las promiscuas-mojan
hasta el papel,
lo siento,
no podré seguir escribiendo.

Arrasan hasta con el último
escondite-oscuro-dormido.

El perro y el gato
se encuentran
en el último minuto-momento
de la calle,
arrepintiéndose de su riña inofensiva
como si ésta fuera
la última-ingenua-morbosa despedida.

El mono-arbusto
me pregunta;
¿Qué haremos comandante?

Yo casi ahogándome
en el alucinio-nio
y evitando direccionar el timón
le respondo que las deje entrar libres
y les agradezca
de antemano
que nunca la libertad
nos había pillado
tan de sorpresa.